El 8M de 2025 llega con menos mujeres directivas
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es un momento clave para reflexionar sobre la situación de las mujeres en el ámbito empresarial en España.
Aunque en las últimas décadas se han logrado avances significativos en la representación femenina en puestos de liderazgo, recientes estudios alertan sobre un estancamiento e incluso un retroceso en esta tendencia.
Desciende el número de directivas
Según el informe 'Women in Business 2025' de Grant Thornton, la proporción de mujeres en puestos directivos en España ha caído al 38,4 % en 2025, lo que supone una ligera disminución respecto al 40 % registrado en 2024.
A pesar de este descenso, España continúa superando la media europea, que se sitúa en el 33 %.
Los expertos señalan que esta desaceleración podría ser consecuencia de la falta de políticas efectivas para fomentar el acceso de mujeres a la alta dirección, la persistencia de estereotipos de género y la crisis económica que ha afectado especialmente a sectores con alta presencia femenina.
En términos absolutos, se estima que hay alrededor de 1,2 millones de mujeres en cargos directivos en España. Sin embargo, el número de mujeres CEO sigue siendo reducido, representando solo el 21 % del total de directores ejecutivos en el país.
La brecha salarial de género persiste
Más allá de la representación en altos cargos, la brecha salarial sigue siendo un indicador clave de la desigualdad en el entorno laboral. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), las mujeres en España ganan, de media, un 17,3 % menos que los hombres. Diferencia que se vuelve aún más pronunciada en puestos de alta dirección, donde la brecha puede superar el 25 % en algunas empresas.
Un informe de la Comisión Europea indica que la brecha salarial es mayor en los sectores financieros y tecnológicos, donde las mujeres representan menos del 30 % de los cargos directivos.
Factores que limitan el acceso a la alta dirección
Existen múltiples barreras que dificultan la promoción de mujeres a los niveles más altos de la gestión empresarial. Entre ellas, destacan:
- El techo de cristal: barreras estructurales y culturales que frenan el ascenso de las mujeres a posiciones de poder.
- La cultura empresarial tradicional: muchas compañías siguen promoviendo modelos de liderazgo masculinizados, donde la agresividad y la competitividad priman sobre otras habilidades.
- La falta de conciliación real: aunque se han implementado políticas de flexibilidad laboral, en muchos casos, las mujeres siguen asumiendo una carga desproporcionada en las responsabilidades familiares.
- Diferencias en la promoción: numerosos estudios demuestran que los hombres reciben promociones más rápidamente que sus compañeras con igual experiencia y formación.
Políticas y medidas para fomentar la equidad
En los últimos años, España ha adoptado diversas iniciativas para cerrar la brecha de género en el mundo empresarial.
- Ley de Igualdad de Género: impone la obligación de implementar planes de igualdad en empresas de más de 50 empleados.
- Cuotas en consejos de administración: se ha establecido que las empresas cotizadas deben garantizar al menos un 40 % de representación femenina en sus consejos.
- Incentivos a la conciliación: medidas como la ampliación de permisos de paternidad y maternidad buscan equilibrar las responsabilidades entre géneros.
- Transparencia salarial: las empresas han comenzado a publicar sus datos salariales desglosados por género para identificar y corregir desigualdades.
No obstante, la efectividad de estas políticas sigue en debate. Los expertos creen que, aunque las leyes relativas a este tema son necesarias, el cambio debe producirse en la mentalidad empresarial y en la cultura de las organizaciones.
El futuro de las mujeres en la alta dirección
A pesar de los desafíos, expertos en igualdad de género señalan que el panorama no es del todo pesimista. Cada vez más empresas comprenden que la diversidad en la dirección no solo es una cuestión de justicia social, sino también un factor clave de competitividad y sostenibilidad empresarial.
Varios estudios han demostrado que las compañías con mayor presencia femenina en sus órganos de decisión obtienen mejores resultados financieros y cuentan con una mayor capacidad de innovación.
Para los especialistas, la clave para el futuro radica en una combinación de políticas efectivas, cambios culturales dentro de las organizaciones y una mayor concienciación sobre la importancia de la igualdad de oportunidades.