Las bajas laborales volvieron a aumentar en 2024

España cerró 2024 con un dato histórico en lo que se refiere a bajas laborales, porque estas alcanzaron el año pasado la cifra más alta jamás registrada.

Para los analistas, esto plantea la existencia de una serie de desafíos estructurales que afectan tanto a la salud de los trabajadores como al equilibrio económico del país.

Un fenómeno en ascenso

El incremento sostenido de las bajas laborales en los últimos años ha sido objeto de análisis por parte de economistas, empresarios y sindicatos. En 2023, la tasa era de 49,4 bajas por cada 1.000 trabajadores.

Según los datos provisionales que maneja la Seguridad Social, las bajas laborales por contingencias comunes registraron en 2024 una prevalencia media de 53,3 por cada 1.000 trabajadores. Una cifra sin precedentes.

En el caso de los autónomos la prevalencia de bajas es menor, pero las cifras continúan siendo altas. Los datos recogen que fue de 39,8 por cada 1.000 trabajadores. En este segmento en concreto sí se aprecia un ligero descenso con respecto a 2023.

La duración media de las bajas también aumentó: pasó de 36,2 días en 2023 a 39,2 días en 2024, con especial impacto entre los asalariados del sector privado.

Las consecuencias del incremento no se limitan al volumen de casos, sino también al coste económico que suponen. Solo entre enero y noviembre de 2024 el gasto en incapacidad temporal rebasó el total de 2023.

¿Qué está provocando este repunte?

Los expertos coinciden en que se trata de un fenómeno multifactorial. Uno de los principales elementos desencadenantes es el envejecimiento progresivo de la población activa. La edad media de los trabajadores en España sigue en ascenso, y con ella, la prevalencia de enfermedades crónicas o degenerativas que derivan en bajas más frecuentes y prolongadas.

Otro de los grandes condicionantes es la sobrecarga del sistema sanitario público. Las listas de espera en atención primaria y especializada retrasan diagnósticos y tratamientos, prolongando innecesariamente la duración de las incapacidades temporales.

Asimismo, se perciben cambios en la mentalidad laboral tras la pandemia. Según distintos estudios sociológicos, el trabajador medio valora hoy en día más su bienestar emocional y físico, y tiende a solicitar la baja con mayor facilidad ante síntomas que antes quizás hubiera ignorado. Este cambio de paradigma ha generado un aumento indirecto de las solicitudes médicas.

A ello se suma que desde 2013 ha aumentado de manera notable el número de convenios colectivos que complementan la prestación de la incapacidad temporal por contingencias comunes, lo que se traduce en que los trabajadores no tienen una pérdida económica significativa cuando pasan a una situación de incapacidad temporal.

Otra causa que también explica este fenómeno es que el mercado laboral está en un momento muy activo y hay oportunidades para encontrar un nuevo empleo. Esto hace que los trabajadores no tengan miedo a perder su trabajo si pasan a estar de baja.

Las bajas laborales se han disparado en la última década

Atendiendo a los datos que maneja la Seguridad Social, las bajas laborales se han incrementado un 113 % en los últimos diez años.

Según un informe de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), las bajas laborales les costaron a las empresas y Administraciones 14.951 millones de euros en 2015. El año pasado la factura rozó los 29.000 millones de euros.

A esta cifra se le suman costes derivados como la contratación de trabajadores para cubrir las bajas. Los últimos datos, de 2023, estimaron estos gastos en 49.800 millones de euros.

El Gobierno busca soluciones

Ante un fenómeno que es creciente, el Ejecutivo ha intentando encontrar medidas que hagan las bajas laborales más flexibles y permitan a los trabajadores que no están del todo recuperados volver gradualmente a su puesto de trabajo.

La medida fue anunciada hace unos meses, pero no tuvo una buena acogida y por el momento no se han hecho avances en esta materia. En cambio, en otros países europeos la fórmula lleva aplicándose con éxito desde hace décadas.

Más allá de las cifras y de las posibles soluciones, los analistas destacan que el debate debe girar en torno a si el récord de bajas médicas de 2024 se debe a una coyuntura temporal o si es un síntoma estructural del mercado laboral español.