La crecida del Tajo derriba parte del puente romano de Talavera de la Reina
El alcalde lamenta la pérdida de un símbolo histórico mientras el municipio sigue en alerta por las inundaciones
La crecida del río Tajo ha provocado el colapso de una sección del puente más antiguo de Talavera de la Reina (Toledo), una infraestructura con origen romano que atraviesa el cauce a su paso por la ciudad. El alcalde, José Julián Gregorio, ha confirmado el derrumbe durante la madrugada de este domingo, señalando la magnitud de una riada que ha superado ya los mil metros cúbicos por segundo.
A través de redes sociales, el regidor ha expresado su consternación por la pérdida patrimonial, calificando la jornada como una de las más tristes para la ciudad. Ha subrayado que, afortunadamente, el paso sobre el puente ya había sido cerrado al público, lo que ha evitado daños personales.
La estructura afectada, conocida popularmente como Puente Viejo o de Santa Catalina, forma parte del legado histórico de Talavera de la Reina. Aunque sus cimientos se remontan a la época romana, fue durante el siglo XV cuando se consolidó su aspecto actual bajo la dirección de Fray Pedro de los Molinos. Desde entonces, ha sido objeto de diversas restauraciones, la última en 2002, según fuentes turísticas municipales.
Aumento del caudal del Tajo
Durante la jornada del sábado, las autoridades ya alertaban del riesgo debido al aumento del caudal del Tajo, una situación excepcional que ha tenido consecuencias también en otras localidades de Castilla-La Mancha. En Talavera, el Ayuntamiento ha activado medidas preventivas ante posibles evacuaciones y ha ofrecido apoyo logístico a municipios cercanos.
Gregorio ha explicado que efectivos de Protección Civil, Policía Local y bomberos han estado trabajando sobre el terreno, ayudando incluso a rescatar animales en fincas anegadas por el agua. Además, ha señalado que los sistemas de desagüe de la ciudad están completamente saturados y que la planta de bombeo se encuentra inutilizada por la acumulación de agua.
Mientras, aunque la Agencia Estatal de Meteorología ha retirado la alerta por lluvias en Toledo y Guadalajara, sigue vigente el aviso por nevadas en zonas altas de la provincia de Guadalajara. Las consecuencias de las intensas precipitaciones y el desembalse de varias presas continúan siendo motivo de preocupación en la cuenca del Tajo.
El Plan Especial de Protección Civil de Castilla-La Mancha ante el riesgo de inundaciones sigue activo en fase de emergencia, con una veintena de embalses aún liberando grandes volúmenes de agua. La situación, según los técnicos, exige vigilancia constante y una respuesta rápida ante cualquier evolución inesperada del nivel del río.