eSports: Jon Armstrong, de campeón mundial virtual a campeón europeo de rallyes
Antes siquiera de comenzar el Rallye di Roma Capitale, sexta prueba del Campeonato Europeo de Rallyes, el británico Jon Armstrong se convertía en el nuevo campeón de la categoría ERC3 (reservada a coches Rally3) del certamen, la antesala del Mundial de Rallyes. Sucede también que Jon Armstrong fue también campeón mundial de rallyes...en eSports, logrando la corona en los simuladores años atrás en una trayectoria deportiva que ha mezclado ambas disciplinas de una forma cuanto menos curiosa.
Para esta temporada Jon Armstrong se ha centrado de manera exclusiva en el ERC, y en concreto en la categoría ERC3 en la que ha salido vencedor. La temporada la ha disputado con Cameron Fair excepto en Fafe, donde corrió con Andrew Browne y Escandinavia, donde tuvo a su lado a la sueca Julia Thulin. En el caso de Escandinavia no contó para ERC3 dado que corrió con un Ford Fiesta Rally2 con el equipo MRF, finalizando en undécima posición final.
Para recibir el título de ERC3, Jon Armstrong ha tenido que registrarse en cinco de los seis rallyes del año, siendo ese quinto rallye el celebrado en tierras italianos. La duda está en si seguirá el año en el Barum y el final de temporada en Hungría o comenzará a centrar sus esfuerzos de cara a un programa de carreras en 2024.
Un título más bien anecdótico para Jon Armstrong
La categoría ERC3, en realidad, no ha tenido la constancia y el seguimiento de muchos competidores...de hecho, Jon Armstrong es el único que ha corrido al menos cinco pruebas necesarias para el título. En todas ellas (Fafe, Islas Canarias, Polonia, Letonia y Roma, dado que en Escandinavia corrió con un Rally2) acabó en primera posición de la categoría. Los polacos Matulka y Parys, en comparación, solo disputaron Polonia y Letonia, mientras que en Escandinavia venció William Creighton, quien utilizó este rallye para entrenar de cara a las rondas venideras del Junior WRC.
Por tanto, aún siendo al cien por cien un título valedero para la FIA, el hecho de haber competido solo en la gran mayoría de las pruebas puntuables hace que este título de ERC3 sea para Jon Armstrong algo más bien anecdótico. Y, al mismo tiempo, una herramienta de marketing de cara a conseguir nuevos patrocinadores y continuar corriendo a nivel internacional, siendo tan complicado y costoso mantenerse para correr a tiempo completo en el Mundial de Rallyes.