Sea como fuere, durante el entrenamiento se pudo apreciar muchas más sonrisas en el rostro de los jugadores. Incluso en los tiros finales del entrenamientos con los piques y las competiciones por grupos que siempre caracterizaron a este equipo.
Da la sensación de que la reunión mantenida por los jugadores ha servido para liberar tensiones y para que todos sean más optimistas y crean en sus posibilidades.
El entrenador, Sergio Scariolo, también habló ante del entrenamiento, y afirmó: «viendo a nuestros rivales, si conseguimos mejorar, no veo a ninguno al que no podamos ganar».