lunes, agosto 8, 2022
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Guía de iniciación a la cata de whisky

No hace falta ser ningún experto para degustar un buen whisky. Pero sí que es necesario serlo para poder diferenciar los matices aromáticos y el sabor de las mejores selecciones.

Conque si eres de los que opinan que el whisky es un placer para degustarlo y no una herramienta para embriagarse, es posible que quieras aprender más sobre este licor espirituoso y mayestático.

Por eso hemos elaborado esta pequeña guía de iniciación a la cata, siguiendo los consejos de Javier Torres, responsable del blog Amigos de Las Bodegas.

Y antes de empezar, aclaremos que el objetivo de una cata es disfrutar del whisky y evaluarlo, no emborracharse. Bebe solo un poquito de cada vez si vas a catar diversos whiskies y considera la posibilidad de utilizar una escupidera, al igual que hacen los catadores de vinos.

1. Selecciona un vaso adecuado

En la elección del vaso interviene la preferencia personal del catador. Algunos profesionales del whisky prefieren un vaso de altura media y boca muy ancha, que permite que los vapores del alcohol se disipen rápidamente y que los aromas salgan a la luz con mayor nitidez.

Otros optan por los vasos tipo Glencairn, que tienen un fondo cóncavo (ideal para hacer remolinos) y son más estrechos en la parte superior (para concentrar los aromas).

Por supuesto, están terminantemente prohibidos los vasos pequeños, largos y estrechos.

2. Antes de nada, observa el color

Coloca el vaso al trasluz o ante una pared blanca. El whisky puede tener un color que va desde la paja pálida hasta el ámbar intenso o el marrón profundo.

Normalmente, cuanto más oscuro sea el color, más concentrado y nítido será el sabor.

3. Capta suavemente el aroma

En otras palabras, no metas la nariz en el vaso y la mantengas ahí, como harías con un vino de reserva, porque el whisky contiene alrededor de un 40 % de alcohol.

Evita anestesiar con alcohol tu sentido del olfato: huélelo suavemente, con la boca ligeramente abierta si lo prefieres, como harías con una fruta madura o una flor delicada.

4. Bebe poco y paladea el whisky

Sorbe un volumen muy pequeño y deja que los sabores se expandan. Primero permite que tu paladar se adapte a los niveles de alcohol y luego toma otro sorbo: es en el segundo sorbo entonces cuando comenzarás a diferenciar los diferentes matices gustativos del whisky.

5. Céntrate en el regusto

En la cata de whisky es muy importante el regusto o sabor final. Después de tragar o escupir un buen whisky, el sabor debe permanecer en el paladar, evolucionar y desaparecer muy lentamente.

6. Si lo deseas, añade agua o hielo y repite la cata

Aunque a algunos puristas este consejo les parecerá un anatema, muchos expertos experimentan añadiendo diversas cantidades de hielo o agua para averiguar cómo responde el whisky a esa adición y para desbloquear algunos aromas y sabores que pueden quedar solapados por el alcohol.

Y desde Amigos de Las Bodegas nos dan un consejo final: al efectuar una ronda de catas con distintas clases de whisky (escocés y bourbon, por ejemplo), es cuando se empiezan a percibir con enorme claridad los diferentes matices de cada variedad.

Así que, primero experimentemos con diferentes categorías de whisky y, una vez entrenados, centrémonos en una categoría concreta.

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