martes, septiembre 27, 2022
InicioCarpe diemQué es el dolor y cómo puedes reducirlo

Qué es el dolor y cómo puedes reducirlo

Tanto con el envejecimiento natural como con la actividad física excesiva o con accidentes, podemos experimentar dolor. No es más que una señal de alarma de una condición subyacente

Sin embargo, a veces, el dolor se convierte en un problema por sí mismo que evita que recuperemos nuestro bienestar. Para ello, debemos contar con remedios que nos ayuden a reducir o eliminar esa sensación tan desagradable y limitante.

¿Qué es el dolor?

Ante esta situación, es posible que te preguntes qué es el dolor. El dolor es una respuesta a un daño real o potencial en nuestro cuerpo. De esta manera, evitamos tocar o mover la zona afectada hasta que se recupere. Sin embargo, hay un factor importante que puede entorpecer la eficacia de esta respuesta. Cada persona experimenta el dolor de una forma, variando tanto la intensidad como la duración. Como consecuencia, el malestar no compensa el beneficio inicial del dolor y, además, puede permanecer aun cuando sea necesario retomar la actividad.

Tipos de dolor

El dolor no solo puede variar de una persona a otra, sino que podemos experimentar distintos tipos de dolor que, por sus características, nos pueden señalar su origen. Teniendo esto en cuenta, podemos clasificar el dolor según su duración, su extensión, su origen e intensidad.

Cuando se trata de un dolor súbito, hablamos de un dolor agudo. Si este permanece más allá de la barrera de los seis meses, se considera crónico, pudiendo pasar factura emocionalmente. Del mismo modo, podemos tener un dolor local, situado en una zona más o menos delimitada, o generalizado, cuando no se restringe a una sola región.

En cuanto a los orígenes, la clasificación es tan amplia como los propios tejidos de nuestro cuerpo. Normalmente, experimentamos dolores articulares o musculares que, a veces, actúan a la vez.

El dolor articular, como su nombre indica, ocurre en las articulaciones, las zonas móviles entre los huesos. Suelen experimentarse con la edad, y se notan al cargar peso sobre las articulaciones o con los cambios de tiempo atmosférico, sin necesidad de mover la articulación.

En cambio, el dolor muscular aparece durante o después del movimiento, especialmente si hemos realizado esfuerzos excesivos o repetitivos o hemos realizado un movimiento muy rápido y/o amplio.

Tratamiento del dolor

El dolor es una llamada a la que debemos responder, para lo que debemos conocer el tratamiento del dolor.

En primer lugar, para evitar que empeore, debemos guardar reposo, ya que así evitaremos la actividad que puede haberlo producido y dejaremos que nuestro cuerpo se recupere. Teniendo en cuenta los tipos de dolor descritos, tenemos una guía de actuación.

Los dolores agudos, especialmente si observamos que además hay inflamación, se benefician de la aplicación de frío local.

Los dolores que permanecen más tiempo, como los articulares, sin necesidad de ser crónicos, se benefician del calor.

Además, todos ellos pueden responder ante el reposo o tratamientos sin fármacos como la fisioterapia o la neuroestimulación eléctrica subcutánea. 

Por supuesto, si tenemos dudas, el dolor perdura en el tiempo o empeora, debemos consultar con un médico. Este reconocerá qué acción tomar y elegirá entre tratamientos farmacológicos o físicos.

Dolifaes, nos ofrece una nueva gama de productos con soluciones específicas formuladas para el cuidado de los músculos y articulaciones. Por un lado, tenemos la refrescante crema DoliCBD de acción rápida y tenemos en formato gel, un producto denominado DoliFen.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

MÁS LEIDO

ÚLTIMOS COMENTARIOS