La caída libre de los Memphis Grizzlies
Quedan menos de dos semanas para que empiecen los playoffs de la NBA, esas eliminatorias donde están los ocho mejores equipos de cada conferencia y luchan durante más de un mes por acabar llevándose el anillo.
La Conferencia Oeste este año está más apretada que nunca, y uno de los equipos que parecía que iba a estar en las eliminatorias sí o sí era Memphis Grizzlies, aunque en las últimas semanas el panorama ha cambiado, y mucho.
Desde octubre prácticamente, este conjunto ha estado entre la segunda y la tercera posición del Oeste. Y esto tiene mucho mérito, ya que Memphis es un mercado NBA muy pequeño, en el que casi ninguna estrella quiere jugar, pero ellos tienen un estilo de juego definido y muy diferente a los demás, que les estaba haciendo destacar.
Pero el que era el cuarto mejor equipo de la NBA hasta el parón del All-Star se ha convertido en el número 21 tras ese descanso de febrero. Esto es muy preocupante, teniendo en cuenta que hay 30 equipos y muchos de ellos casi ni están compitiendo en el último tramo de la temporada, lo que les ha llevado a estar ahora mismo en el puesto 8, en posición de play-in y fuera de la clasificación directa a las eliminatorias.
La situación es tan crítica que el General Manager de los Grizzlies decidió hace unos días despedir a Taylor Jenkins, el entrenador que llevaba a los mandos de la franquicia en los últimos años.
Esta decisión ha sorprendido, y mucho, porque, por muy mal que estuviese el equipo, no es muy común despedir a tu entrenador cuando quedan poco más de dos semanas de temporada regular.
Hay que recordar que en Memphis juega Santi Aldama, que es ahora mismo el único jugador español en la NBA, y que está teniendo la mejor temporada de su corta carrera en la liga estadounidense. Promedia más de 12 puntos y 5 rebotes en algo menos de 26 minutos por partido. Unas estadísticas que, según el medio ESPN, van a llevar al equipo de Tennessee a renovarle.
Los problemas pasan por su estrella
Uno de los problemas más grandes que está teniendo el equipo es que el estilo de juego no favorece para nada a Ja Morant, el mejor jugador de la plantilla.
Morant es un base que vive de los bloqueos, con un físico muy atlético pero bastante errático en los triples, por lo que, en las situaciones de uno contra uno, los defensores saben que pueden dejarle espacio para tirar, ya que está falto de confianza.
El jugador de 25 años está en una de sus peores temporadas en la NBA desde que fue drafteado en 2019 en el puesto 2, y desde la prensa americana ya han empezado a salir rumores de que podría ser traspasado esta temporada.
Además, Morant, en los últimos años, ha estado en el punto de mira por sus problemas con las armas, que ya le costaron una grave sanción hace unos años, y podría repetirse ahora después de hacer el gesto de usar una pistola en su último partido contra los Golden State Warriors.
No todo son malas noticias para los de Tennessee, ya que un jugador que sí que se ha afianzado esta temporada es Jaren Jackson Jr., quien puede ganar incluso este año el premio a Jugador Defensivo del Año.
Pero incluso una noticia buena viene acompañada de otra mala, ya que, si Jaren ganase el premio, sería elegible para firmar el mayor contrato en la historia de la liga: unos 345 millones de dólares en 5 años. Un contrato desorbitado para un jugador que no es, ni mucho menos, top-5 de la NBA.
Por lo que, a día de hoy, los Memphis Grizzlies tienen muchos problemas que resolver de aquí a la temporada siguiente, aunque el más importante ahora es parar la caída libre del equipo y salvar, en cierto modo, la temporada.