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Golpe maestro contra la extorsión Online, realizaban la estafa del “sicario” y del “hijo en apuros”

Han podido obtener más de 2.000.000 de euros y blanqueaban el dinero que sacaban en los negocios ficticios que tenía la madre del jefe de la organización en Valencia 
Desmantelado call center en Alicante donde realizaban estafas del “sicario” y del “hijo en apuros”
Desmantelado call center en Alicante donde realizaban estafas del “sicario” y del “hijo en apuros”

En una operación policial de gran envergadura, la Policía Nacional ha asestado un duro golpe a una sofisticada organización criminal dedicada a la extorsión y el fraude online. Un total de 73 personas han sido detenidas en una acción simultánea que ha desplegado agentes en Valencia, Alicante (Benissa) y Barcelona (Tarrasa), desmantelando un entramado que operaba ininterrumpidamente y que se estima había amasado un botín superior a los 2.000.000 de euros. La red utilizaba páginas web falsas de citas sexuales como cebo para contactar con sus víctimas, a las que posteriormente sometían a intimidaciones y amenazas para exigirles pagos.

El centro de operaciones en Alicante

La investigación, que culminó con 22 registros, puso al descubierto un complejo sistema con roles bien definidos: captadores, encargados de conseguir los números de teléfono de las potenciales víctimas; extractores, que retiraban rápidamente el dinero de las cuentas bancarias; "mulas", que facilitaban sus datos o abrían cuentas a cambio de pequeñas sumas; y "voces", los encargados de realizar las llamadas extorsivas. Desde un call center desmantelado en Alicante, los delincuentes contactaban con las personas que habían visitado los sitios web fraudulentos, alegando que habían hecho perder el tiempo a las supuestas mujeres y exigiendo compensaciones económicas bajo amenazas crecientes.

Un engaño con repercusiones económicas

El modus operandi de la organización era meticuloso. Publicaban anuncios engañosos en páginas de contactos, utilizando fotografías atractivas obtenidas de internet y ofreciendo servicios sexuales inexistentes. Una vez que las víctimas contactaban con el número de teléfono facilitado, aunque nadie respondía, los criminales ya tenían su información de contacto. A partir de ese momento, comenzaba el acoso telefónico, con amenazas explícitas e incluso el envío de vídeos violentos de agresiones y amputaciones para infundir terror y forzar los pagos a través de transferencias bancarias o sistemas de pago instantáneo. Los números de teléfono utilizados eran tarjetas prepago adquiridas de forma fraudulenta en locutorios, llegando a identificar más de 500 líneas diferentes.

Para dar apariencia de legalidad a las ingentes cantidades de dinero obtenidas, la organización recurría al blanqueo de capitales. La madre del líder de la trama jugaba un papel clave, utilizando empresas ficticias y peluquerías ubicadas en Valencia para introducir el dinero ilícito en el circuito legal. Incluso se simulaban actividades agrícolas con "mulas" contratadas como asalariadas para justificar ingresos.

Durante los registros, los agentes incautaron alrededor de 250.000 euros, incluyendo 60.000 en criptomonedas, armas de fuego, machetes, material informático, 90 teléfonos móviles y seis vehículos. Además, se ha logrado el bloqueo de 129 cuentas bancarias, tres viviendas valoradas en 270.000 euros y más de 20 vehículos.

Diversificación delictiva

La investigación también reveló que la organización no se limitaba a la extorsión. En el mismo call center de Alicante, se descubrió que también llevaban a cabo de forma masiva la estafa del "hijo en apuros", contactando a las víctimas a través de mensajes haciéndose pasar por sus hijos y solicitando dinero urgente debido a supuestas emergencias.

Policía nacional desmantela un callcenter Alicante
Policía nacional desmantela un callcenter Alicante

Las 73 detenciones se han producido por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, extorsión, estafa, blanqueo de capitales, tráfico de drogas y usurpación del estado civil. Siete de los arrestados han ingresado en prisión provisional. Aunque por el momento se han contabilizado 85 denuncias, la investigación continúa abierta y no se descarta que el número de víctimas, que actualmente se estima en más de 2.000, pueda aumentar. Este golpe policial supone un importante avance en la lucha contra el cibercrimen y las redes de extorsión online que tanto daño causan a la ciudadanía.