La jueza incómoda: Mónica Aguirre, la magistrada que ha puesto en jaque al Real Madrid y al Ayuntamiento por los conciertos del Bernabéu

Mónica Aguirre de la Cuesta no es una jueza cualquiera. Pese a la escasa atención mediática que ha recibido hasta ahora, su nombre ha comenzado a resonar con fuerza desde que admitió a trámite una querella penal por presuntos delitos contra el medioambiente y omisión del deber de perseguir delitos, dirigida contra Real Madrid Estadio S.L. y responsables del Ayuntamiento de Madrid, a raíz de las molestias ocasionadas por los conciertos celebrados en el remodelado estadio Santiago Bernabéu.
Pero esta no es la primera vez que la magistrada del Juzgado de Instrucción n.º 53 de Madrid se sitúa en el ojo del huracán. Su historial revela una carrera salpicada por decisiones que han molestado a diferentes espectros del poder político, tanto de derechas como de izquierdas, consolidando así una reputación de independencia judicial que, aunque poco difundida, es cada vez más evidente para quienes siguen de cerca los movimientos en los juzgados madrileños.
Una jueza curtida en causas sensibles y mediáticas
El caso del Bernabéu no es su primer gran asunto. Aguirre de la Cuesta ya ha demostrado que no le tiembla la toga ante decisiones que implican a personajes públicos y poderosos. En 2019, por ejemplo, fue la jueza que rechazó imputar a Esperanza Aguirre en el caso del Hospital de Collado Villalba, a pesar de los intentos de la Fiscalía Anticorrupción por reabrir diligencias sobre presuntas irregularidades en la privatización del centro sanitario.
En el año 2021, volvió a llamar la atención de la prensa cuando archivó la denuncia del PSOE contra Vox por el cartel de los MENAs, una decisión que desató una ola de críticas, pero que ella justificó alegando que la campaña estaba amparada por la libertad de expresión en el contexto electoral.
También ha tenido en su juzgado casos relacionados con personalidades como Manuela Carmena y su marido, cuya imputación permaneció nueve meses sin resolverse. Más recientemente, su nombre reapareció cuando se negó a investigar al epidemiólogo Fernando Simón, desestimando una querella por su gestión durante la pandemia.
El caso del Bernabéu: ruido, poder y querellas
La causa más reciente que instruye Aguirre de la Cuesta ha puesto al Real Madrid Estadio S.L. y al Ayuntamiento de Madrid en el centro de un proceso penal. La jueza admitió a trámite la querella presentada por una asociación vecinal que acusa a ambas entidades de delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente (artículo 325 del Código Penal), así como de omisión del deber de perseguir delitos (artículo 408 CP), por su supuesta permisividad y colaboración en la celebración de conciertos masivos en el estadio.
Desde la remodelación del Bernabéu, el número de eventos musicales se ha disparado. Solo en la última temporada, se han realizado más de una docena de conciertos multitudinarios con artistas internacionales como Taylor Swift, Karol G, Duki o Manuel Carrasco. Los vecinos, muchos de ellos residentes históricos del barrio de Chamartín, han denunciado reiteradamente ruidos nocturnos, vibraciones estructurales, y colapsos de movilidad y seguridad ciudadana.
Lo que era una batalla vecinal contra el coloso blanco ha escalado a una instrucción penal que podría tener consecuencias políticas e institucionales, sobre todo si la jueza encuentra indicios de que desde el Ayuntamiento se ignoraron deliberadamente las quejas y se flexibilizaron normativas para favorecer al club.
¿Una nueva 'supercausa' contra el poder?
La admisión a trámite por parte de Aguirre de la Cuesta ha sido interpretada por fuentes jurídicas como un movimiento de gran calado. “Es un paso muy significativo, porque normalmente las querellas vecinales se archivan en fase preliminar”, explican fuentes del entorno judicial a ESTRELLA DIGITAL. Sin embargo, la jueza ha abierto diligencias, requerido documentación al consistorio y ha pedido un informe pericial sobre el impacto acústico y ambiental de los eventos.
El Ayuntamiento de Madrid ha reaccionado de forma ambigua. Mientras en público defiende la legalidad del proyecto, en privado ha comenzado a preparar su defensa jurídica. La instrucción no solo afecta a responsables técnicos, sino que podría alcanzar a miembros del gobierno municipal si se demuestra que hubo conocimiento y omisión sistemática del deber de actuación.
Independencia judicial: un valor incómodo
Uno de los elementos que más destacan de la trayectoria de Aguirre de la Cuesta es su resistencia a las presiones mediáticas y políticas. Tanto en los casos que afectan a la izquierda (como la imputación frustrada del marido de Carmena) como en los que involucran a la derecha (como Esperanza Aguirre o Vox), su criterio ha sido siempre estrictamente técnico y muy garantista.
“Es una jueza de perfil bajo, pero de criterio muy sólido”, explica un abogado penalista habitual en Plaza de Castilla. “No se deja impresionar ni por la prensa ni por los apellidos que firman los escritos. Analiza todo a fondo, aunque tarde más que otros”, añade en declaraciones a ESTRELLA DIGITAL.
En el directorio del Consejo General del Poder Judicial, su juzgado aparece como uno de los que acumula más causas con relevancia mediática en los últimos años dentro del circuito ordinario penal madrileño.
El entorno del Bernabéu: entre ruido, lujo y denuncias
La polémica por los conciertos del Santiago Bernabéu no se reduce al ruido. Se trata también de un conflicto urbanístico, económico y simbólico. La reforma del estadio, impulsada por Florentino Pérez con el beneplácito del Ayuntamiento, ha transformado una instalación deportiva en un centro de espectáculos y negocios de alta gama, con un hotel de lujo, restaurantes premium y una azotea panorámica con capacidad para más de mil personas.
La pregunta que ahora plantea la jueza Aguirre de la Cuesta es si ese modelo de negocio se está imponiendo por encima de la legalidad urbanística y medioambiental. ¿Puede una concesión municipal permitir eventos masivos cada fin de semana en pleno centro urbano? ¿Dónde queda el derecho al descanso de los vecinos? ¿Qué dice la normativa autonómica y municipal?
Un juzgado estratégico en Madrid
El Juzgado de Instrucción n.º 53 no es un órgano cualquiera. Ubicado en los juzgados de Plaza de Castilla, su competencia incluye la instrucción de delitos graves cometidos en el centro de Madrid, incluyendo la zona de Chamartín, sede del estadio. El volumen de trabajo es elevado, pero también lo es el nivel de exigencia: causas relacionadas con corrupción, medio ambiente, delitos contra la administración pública o urbanismo suelen aterrizar aquí.
La decisión de Aguirre de admitir la querella vecinal rompe con una tendencia habitual de archivo preventivo en casos donde se enfrentan ciudadanos y poderes económicos, y puede marcar un precedente relevante para futuros litigios en otras grandes ciudades españolas donde se replican modelos similares.
Ecos mediáticos y silencios institucionales
A pesar de la relevancia del caso, la cobertura mediática ha sido parcial. Solo medios como El País, ElDiario.es o Relevo han profundizado en el impacto legal de la instrucción, mientras otros grandes medios han optado por minimizarlo, focalizando más en las figuras artísticas que en la dimensión judicial del conflicto.
En el Ayuntamiento de Madrid, el alcalde Almeida ha evitado hacer comentarios directos sobre el proceso, limitándose a “respetar las decisiones judiciales”. Sin embargo, en las reuniones internas se ha abordado el asunto con preocupación, dado que una imputación formal de algún alto cargo técnico o político podría suponer un escándalo en plena precampaña municipal de 2027.
El precedente Aguirre y la doctrina “criterio jurídico”
El modo de proceder de Aguirre de la Cuesta responde a una lógica que algunos fiscales han denominado “la doctrina del criterio jurídico limpio”. Lejos de plegarse a tendencias políticas, esta jueza aplica un análisis técnico basado en jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, con especial atención a la protección de derechos fundamentales como el derecho al medio ambiente, la tutela judicial efectiva o la salud pública.
Su referencia en casos anteriores a sentencias clave como la STC 60/2001 o la jurisprudencia del TEDH refuerza esta impresión de que su decisión de admitir a trámite la querella contra el Real Madrid y el Ayuntamiento no es una provocación ideológica, sino una exigencia legal
Cuando una jueza discreta desafía al palco
La instrucción penal abierta por la jueza Mónica Aguirre de la Cuesta representa algo más que una investigación sobre decibelios. Es la primera vez que una causa penal pone en cuestión el modelo de negocio impulsado por el Real Madrid Estadio S.L. y respaldado institucionalmente por el Ayuntamiento.
En una España donde la independencia judicial se reclama desde muchos frentes, la figura de Aguirre de la Cuesta emerge como un símbolo de rigor técnico y valentía jurídica. En tiempos donde los tribunales son foco de sospecha, una jueza que no hace ruido pero que investiga el ruido puede convertirse en la magistrada más incómoda para el poder.
El Bernabéu ha sido remodelado para el espectáculo. Pero ahora, el verdadero espectáculo está en los juzgados.