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Cataluña reduce las restricciones por sequía: "Es un respiro, pero no podemos bajar la guardia"

Pau Miralles, agricultor de Riudecanyes, en declaraciones a ESTRELLA DIGITAL, celebra el alivio que supone esta mejora en las reservas hídricas, aunque mantiene la cautela

Las recientes lluvias han dado un respiro a los embalses catalanes, aunque la Generalitat insiste en la necesidad de una gestión hídrica a largo plazo. Via Pixabay
Pau Miralles, agricultor de Riudecanyes, en declaraciones a ESTRELLA DIGITAL, celebra el alivio que supone esta mejora en las reservas hídricas, aunque mantiene la cautela

Las recientes lluvias han permitido a Cataluña reducir las restricciones por sequía en diez unidades de las cuencas internas, según ha informado la Agència Catalana de l'Aigua (ACA). Como resultado, los embalses de Darnius-Boadella (Girona) y Riudecanyes (Tarragona) han salido del estado de emergencia, mientras que el acuífero Fluvià-Muga ha mejorado su nivel y ha pasado a situación de excepcionalidad.

Un cambio gradual

La portavoz del Govern y consejera de territorio, vivienda y transición ecológica, Sílvia Paneque, ha explicado en rueda de prensa que este cambio supone "el inicio de un proceso de desescalada de restricciones". No obstante, Paneque ha advertido de que la recuperación debe ser estable, evitando fluctuaciones constantes entre estados de emergencia y normalidad. "Cada cambio implica una gestión compleja para los ayuntamientos y sectores afectados", ha puntualizado.

Según datos de la ACA, actualmente el 50% de las unidades de las cuencas internas han alcanzado la normalidad, lo que significa que ya no tienen restricciones de agua. Sin embargo, el sistema Ter-Llobregat, que abastece a Barcelona y Girona, sigue en estado de alerta, lejos del 60 % de reservas embalsadas necesarias para recuperar la normalidad. "Dependemos de la evolución de la pluviometría en abril, que según los modelos climáticos podría ser más lluvioso de lo habitual", ha afirmado Paneque.

Situación de los embalses y acuíferos

Por su parte, de acuerdo con los últimos registros de la ACA, el embalse de Darnius-Boadella ha duplicado su volumen desde febrero, alcanzando los 22,4 hectómetros cúbicos. Por su parte, el pantano de Riudecanyes ha superado el 35% de su capacidad, situándose en 1,8 hectómetros cúbicos, lo que le permite pasar a estado de prealerta.

En el caso del acuífero Fluvià-Muga, su nivel ha aumentado hasta los 15,5 metros sobre el nivel del mar, lo que representa una mejora de 1,3 metros desde enero. Asimismo, el acuífero de Carme-Capellades ha recuperado valores normales, con una altura de 326,5 metros sobre el nivel del mar.

Un respiro para los agricultores, pero con reservas

Entre los sectores más afectados por la crisis hídrica se encuentra la agricultura, que ha sufrido graves restricciones en los últimos años. Pau Miralles, agricultor de Riudecanyes, en declaraciones a ESTRELLA DIGITAL, celebra el alivio que supone esta mejora en las reservas hídricas, aunque mantiene la cautela. "Es un respiro, pero no podemos bajar la guardia; las tierras siguen arrastrando el impacto de los meses sin agua y muchas cosechas están dañadas", explica.

Miralles, que cultiva avellanos y olivos en la comarca del Baix Camp, recuerda que "la reducción del agua disponible nos obligó a priorizar qué árboles regar y cuáles dejar a su suerte; ahora gracias a Dios, con la prealerta, podemos pensar en recuperar parte del daño, pero seguimos dependiendo de lo que venga en primavera".

El agricultor también señala la importancia de seguir invirtiendo en soluciones estructurales. "El clima está cambiando...es una realidad, y si no hay medidas reales para mejorar la eficiencia del riego y aprovechar mejor los recursos hídricos, seguiremos en la cuerda floja; ya no podemos confiar solo en que vuelva a llover".

Prudencia y planificación a largo plazo

En esta línea, el Govern mantiene su apuesta por infraestructuras que permitan reducir la dependencia de la pluviometría. Entre las medidas en marcha, destaca la construcción de cinco nuevos pozos en el acuífero Fluvià-Muga, así como la puesta en marcha de una estación de regeneración de agua en Figueres de cara al año 2027.

El Govern también ha agradecido el esfuerzo de la ciudadanía en la reducción del consumo de agua, así como la colaboración de sectores como la agricultura, la industria y el turismo. "El agricultor catalán ha tenido un comportamiento modélico", ha reconocido Paneque, subrayando que el consumo medio en Cataluña se mantiene por debajo de niveles previos a la crisis hídrica.

Las decisiones adoptadas por el Comité Permanent de Sequera de la ACA se harán efectivas tras su publicación en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC), prevista en las próximas semanas. Entretanto, la Generalitat continuará monitorizando la situación y evaluando nuevas medidas para garantizar la estabilidad del suministro de agua en el futuro.