El verano trae consigo sol, días largos y actividades al aire libre, pero también puede traer temperaturas extremas que afectan nuestra salud mental. El estrés térmico, o el impacto del calor intenso en nuestro cuerpo y mente, es un fenómeno real que puede aumentar la irritabilidad, la ansiedad y el estrés.
El estrés térmico ocurre cuando el cuerpo se sobrecalienta, lo que puede afectar no solo nuestra salud física, sino también nuestra salud mental.