Hungría anuncia su salida del Tribunal Penal Internacional en plena visita de Netanyahu

El Gobierno húngaro ha comunicado su decisión de abandonar el Tribunal Penal Internacional (TPI), un movimiento que ha generado un gran revuelo internacional y que coincide con la visita oficial del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sobre quien pesa una orden de arresto emitida por el tribunal.
El portavoz del Ejecutivo, Gergely Gulyás, ha anunciado que el proceso de retirada comenzará de inmediato, una decisión que ya se intuía en los últimos meses debido a las tensiones entre el Gobierno húngaro y el organismo judicial internacional.
Un proceso con consecuencias jurídicas
La salida del TPI no es un proceso instantáneo. Según lo estipulado en el Estatuto de Roma, cualquier Estado parte puede denunciar el tratado, pero la retirada no se hará efectiva hasta un año después de la notificación formal al secretario general de Naciones Unidas.
Este plazo implica que, durante un año, Hungría seguirá estando sujeta a las resoluciones y mandatos del tribunal, lo que podría derivar en situaciones conflictivas si el TPI decidiera emprender algún procedimiento que afecte al país. Además, la salida del organismo no exime a Hungría de las responsabilidades adquiridas durante su tiempo como Estado miembro, un matiz legal que ya se ha visto reflejado en casos anteriores.
Un precedente internacional: el caso de Filipinas
El anuncio de Hungría recuerda al caso de Filipinas, país que también decidió retirarse del TPI en 2018 bajo la presidencia de Rodrigo Duterte. Sin embargo, esta salida no impidió que el tribunal emitiera una orden de arresto contra el exmandatario en marzo de este año, vinculada a los presuntos crímenes cometidos durante su polémica "guerra contra las drogas".
Este antecedente plantea la posibilidad de que, incluso tras su salida formal, Hungría pueda seguir siendo objeto de investigación por parte del TPI si existieran fundamentos para ello.
❌ Hungary is withdrawing from the @IntlCrimCourt.
The ICC has become a political tribunal, evident in its witch-hunt against Prime Minister @netanyahu. We will not support a court that targets democracies like Israel for political gain. Hungary defends the rule of law. Hungary… pic.twitter.com/gMc57m332D— Orbán Viktor (@PM_ViktorOrban) April 3, 2025
Contexto político y repercusiones internacionales
La decisión del Gobierno húngaro se produce en un momento especialmente sensible a nivel internacional, marcado por la creciente tensión entre Israel y el Tribunal Penal Internacional. En mayo de este año, la fiscalía del TPI emitió una orden de arresto contra Benjamin Netanyahu y otros altos cargos israelíes, acusándolos de presuntos crímenes de guerra cometidos en la Franja de Gaza.
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha sido uno de los pocos líderes europeos que ha manifestado un respaldo explícito a Netanyahu, criticando la decisión del TPI y reforzando los lazos diplomáticos con Israel. Esta postura ha generado fricciones con la Unión Europea, donde otros Estados miembros han mostrado su apoyo a las investigaciones del tribunal.

Un futuro incierto para Hungría en la justicia internacional
Con este movimiento, Hungría se suma a la reducida lista de países que han decidido abandonar el Tribunal Penal Internacional, alineándose con gobiernos que han manifestado un rechazo frontal a la actuación del organismo. Sin embargo, queda por ver si esta decisión tendrá consecuencias en su relación con otros socios internacionales, especialmente dentro de la Unión Europea, donde el respeto a la justicia internacional es un pilar fundamental de su política exterior.
En los próximos meses, se espera que la decisión de Viktor Orbán y su gobierno siga generando debate en la esfera diplomática y legal, mientras el TPI evalúa los posibles efectos de esta retirada en sus actuales investigaciones.